.: Especiales
.: Cultural
.: Editorial

.: Noticias
.: Banda del mes
.: Banda nacional

.: Recomendados
.: Programación
.: Descargas

.: Enlaces
.: Quiénes somos
.: Contacto
     

Metal: La construcción del acero en tres actos

A través de este texto no se realiza una cronología hermética de lo que ha sido y es el Metal en la ciudad de Medellín, y mucho menos una reseña de las agrupaciones que han conformado este género. Es sí una reflexión sobre el movimiento cultural devenido del rock metal que, aunque despacio, ha ido consolidándose de manera constante y segura en la ciudad.

Se plasma aquí la idea de que el Metal en Medellín está compuesto como toda una obra, de la cual hacen parte actores, escenarios y conflictos. El teatro del Metal conformado por la magia oscura de los sonidos, una expresión a la que acuden el misticismo, lo hermoso, lo existencial, Dios, Satán, lo caótico y lo natural.

Tres actos en los que se desarrolla la construcción del acero sonoro en la ciudad de Medellín, donde la expresión artística del Metal se manifiesta como tal, arte por el arte. El mismo que no necesariamente todos comprenden desde sus primeras instancias, y, sobre todo, como un movimiento cultural que tiene fuertes raíces y que desde no hace ya poco tiempo está emergiendo.

Alex Oquendo (Masacre)
Fotografía: Archivo Román González ©
:. Ver el acto número dos: La forma del acero .:
:. Ver el acto intermedio: Aleaciones del metal .:
:. Ver el acto número tres: La obra del metal .:

ACTO NÚMERO UNO
La extracción del metal. El nacimiento del metal en la ciudad de Medellín

Se rompían los esquemas y el acero empezaba a pesar en los cuellos de las personas que habitaban esta ciudad de historia conservadora. Los sonidos pesados de los años ochenta marcaron un rompimiento de ideas y de visiones del mundo juvenil. La época fue clave para que ellos proclamaran su grito de odio hacia el futuro incierto: No a la vida, no al sistema, no a la religión.

 “Nosotros no pensábamos en tocar metal o punk. Nos gustaba hacer rock pesado simplemente”, dice Carlos Mario Pérez ‘La bruja’, el guitarrista de Parabellum. Un grupo que para muchos marcaría una ruptura entre el mundo oficializado de la música, en los cuales se movía Kraken y Spool, y el sonido más cerrado y underground del país, que contaba con la presencia de grupos como Danger, Profecía, Mierda, entre otros.

Sonidos expurgantes y dolorosos. Muy metaleros, así Carlos Mario no los haya considerado de esa manera en un principio. A ‘La bruja’ tan sólo le gustaba, o le gusta, el rock pesado y para poder tocarlo se enfocó, junto con su amigo Cipriano, en gritarle

Víctor Raúl Jaramillo ‘Piolín’ (Reencarnación)
Fotografía: Archivo Román González ©
 
un no rotundo a todo lo que se estableciera. Su canción: Bruja Maldita, luego se convertiría en un hito de lo que sería el metal underground en Medellín y el país.

Víctor Raúl Jaramillo ‘Piolín’, líder de Reencarnación, cuenta que el nacimiento del metal underground en la ciudad dio sus primeros visos en la Batalla de las Bandas, un concierto que se realizó en 1985 en la Plaza de Toros La Macarena y que no finalizó por los disturbios que hubo. “Yo hacía parte de ese mundo underground, que era muy cerrado. Era como una familia donde todos nos conocíamos. Uno como joven defendía ciertas utopías, que aún hoy las defiende pero de manera distinta. La Batalla de Las Bandas, que se convirtió en una verdadera batalla, fue el detonante del mundo metal underground. Cualquier viso de música comercial fue bajado del escenario”.

Muchos siguieron los pasos de Parabellum en Colombia, pero ya con una etiqueta propia: “metal medallo”. La estructura de una música con sonidos fuertes, voces desgarradoras y líricas anticlericales marcaron el inicio del movimiento del metal en la ciudad. Kraken, que encabezaba un movimiento heavy metal muy fuerte, venía con una dinámica distinta, pues ya había logrado grabar con disqueras reconocidas de la época y no se mantenía en la dinámica del mundo subterráneo que se venía forjando.

Kraken “el titán”, encabezado por Élkin Ramírez, ha marcado una historia del heavy en el país, que le ha permitido catalogarse como una de las mejores bandas de este género en Latinoamérica. Hijo de Judas Priest, Iron Maiden y Arkangel, Kraken sobrevivió al tiempo, a las críticas y al mundo radical del underground, al cual no estuvieron adscritos.

La Batalla de las Bandas reflejó la diferenciación clara entre los movimientos musicales que venían de barrios de clase baja y media baja, como Parabellum y Mierda, con los sonidos que ya habían alcanzado un nivel comercial propio de la tendencia heavy de la época, como los de Kraken.

“Cuando sacamos el disco plateado: Reencarnación 888, la marca “metal medallo” estaba ya consolidada en la ciudad. Ya no podíamos hablar como Parabellum de rock pesado, el movimiento como tal del metal ya estaba y nos metimos en este cuento”, dice Víctor Raúl, quien reitera que el metal como una manera de ver el mundo desde un punto de vista radical se forjó en estas épocas de finales de los años ochenta.

El metal ya había empezado a tomar forma y color propio.

:. Ver el siguiente acto: La forma del acero .: