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Metal: La construcción del acero en tres actos

Ediciones anteriores
  · ACTO NÚMERO UNO
La extracción del acero

· ACTO NÚMERO DOS
La forma del acero

· ACTO NÚMERO TRES
La obra del metal

 

ACTO INTERMEDIO
Aleaciones del metal

Dentro de la exploración de cada banda se encuentran variedad de gestaciones, que para algunos puristas no vendrían al caso o serían rechazadas inmediatamente del Metal, pero que son muestra fehaciente del devenir de los tiempos y las nuevas tecnologías; muestra, en fin, del fenómeno transnacional que impone la música, puesto que es una expresión mundial.

Esta bifurcación de los sonidos del Metal no es nada nuevo, pues bien es sabido que vivimos esa fusión entre el metal y el punk en sus primeros momentos. Pero en éste mismo no muchos alzaron sus voces, porque no existían los puristas, y además los primeros pasos para conformar el sonido del Metal apenas se daban. Los géneros eran un hecho aún impensando; existía el Hard Rock, sonido pesado, y pare de contar.

   

Gran diferencia marcada por una agrupación nacida en Envigado, Neus. La banda, con Carlos Sánchez, su vocalista y líder, comenzó el sonido Industrial mezclando el Metal y el Punk con algunas variaciones del Hard Core. Además, agregaba elementos sonoros previamente seleccionados, los cuales eran tomados desde el desarrollo cotidiano del hombre que se desenvuelve en una sociedad industrializada, o mejor aún, post industrializada. Imágenes sonoras de lugares que hacen parte del centro de producción del hombre. Una nueva disonancia que cautiva por su sonido artificial, por momentos sistemático, en otros cortante, lacerante. Fricción que rememora el choque del encuentro entre el hombre y la máquina.

Dentro de este movimiento pueden encontrarse gran cantidad de variaciones, fusiones que por su cercanía, en ocasiones, llegan a pasar desapercibidas, pero que introducen, por demás, un conflicto de definiciones. El black death, trash death, dark gothic, black melodic, black trash, brutal death, grindcore, son sólo algunas de ellas.

Dicha amalgama de géneros se debió a la incorporación de instrumentos como el violín, sintetizadores, percusiones, el uso de distorsiones y la variación en las voces, incluyendo las femeninas, que acostumbran usarse como susurros inspiradores, melancólicos y lujuriosos, y prodigiosas sopranos, bellas encantadoras de la muerte y el fatalismo.


Otras mezclas también observadas pueden resultar menos alentadoras, sobre todo para quienes asimilan el Metal desde su vertiente más radical. Uniones como el rap-metal causan escozor entre algunos amantes de cada género, pero realmente ¿cómo definir esta aleación? Por supuesto, no de una manera excluyente, como puede ser una denominación simple e inocua entre positiva o negativa.

Es desde la esencia del sonido, desde el punto o línea donde aún puede clasificarse un estilo, un género. Línea disoluble por momentos, pero que de hecho debiese existir, y existe, dado que toda expresión artística conserva uno cánones para poder ser interpretada como tal, mas no necesariamente juzgada.

:. Ver el tercer acto: La obra del metal .: