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BLACK METAL

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Metal: La construcción del acero en tres actos

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· Cronología del Metal Medallo

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SEGUNDA ENTREGA
Por: Ángel López Santizo

Es imposible hablar del Metal oscuro y omitir el nombre de King Diamond, fundador de la banda Black Rose y, posteriormente, Mercyful Fate, con quienes saca su primer demo en 1981, llamado Burning the cross. Pero es a través de su proyecto personal con el que mayor trayectoria y reconocimiento ha adquirido, pues en 1985 se lanza como solista con un demo inicial y luego con el single No presents for christmas. La línea creada por King Diamond es extremadamente personal, dado que está basada en las técnicas propias del canto clásico mezclado con una fuerte influencia del Heavy Metal y músicos de academia, con lo que logra una técnica única e irrepetible dentro del Black Metal. Y es indudable el aporte que hace a éste género desde la estética del horror, extraído básicamente de la época victoriana, teniendo como base temática primordial los relatos de H.P. Lovecarft; por ejemplo, el excelente disco Abigail se desprende del relato La casa maldita, del mencionado autor, llevando más allá que ninguna otra banda de los ochentas la teatralidad en el escenario, tanto en la vestimenta como en el maquillaje. Marca con la que el Black Metal no hubiese alcanzado ese sello mítico que se le conoció en los noventas.

Es ahora cuando entramos a la parte más conocida del Black Metal, la más mediática, debido a los eventos que le llevaron a ser centro de la opinión pública y a ubicarse en varias portadas de los periódicos, situación que en un sin fin de oportunistas aprovecharon para ganar algunos dólares de más.

A finales de los años ochenta el Black Metal quedó casi en silencio, a la espera de ser reinventado, mientras el Death Metal de Florida y de Suecia invadía el mercado del Metal. Fue por esos años que en la silenciosa Noruega se empezaron a escuchar nuevos nombres, emanados de los lugares más ocultos de las tinieblas. De igual forma, en otras latitudes resonaban bandas con el insipiente interés de resucitar con fuerza aquel movimiento de inicios de los ochentas y desmoronar al ya saturado y comercializado Death Metal. Así las cosas, el Black Metal de los noventa, como sucedió una década atrás, se mostró no sólo como un movimiento, puesto que se encontraba dividido en tres partes bastante claras.

Es ineludible el interés que el Black Metal griego marca para una comprensión de lo que este género llegó a ser en la última década del pasado siglo. La primera de ellas es la banda Rotting Christ, quienes con su demo del año 1988, Decline´s return, empezaron a resonar en diversos círculos. Pero fue con su excelente material Satanas Tedeum (1989) con el que se concretaron como una de las bandas más sólidas; lo mismo sucedió con su primer disco titulado The mighty contract, ya que marcaron lo que el Black Metal de Grecia sería en esencia: una voz potente, nada similar al concepto nórdico, con una musicalización limpia y firme, con más técnica que estridencia. Más tarde, en 1990, aparece Necromantia, manteniendo la misma línea musical de Rotting Christ; luego puede mencionarse a Varatrhon, que en 1989 lanza su demo debut Procreation of the unaltered evil, el cual se consolida como obra maestra, al igual que su primer disco His majesty at the swamp del año 1993. El Black Metal griego se ha mantenido como una escena estable, sin altibajos en cuanto a acción, con algunos discos muy buenos y otros que no pasan del simple registro, pero siempre con un estilo muy propio.

De manera análoga se desarrollaba otra escuela de Black Metal, con tendencia a la crudeza y al sonido industrial en muchos de los casos, y con una clara influencia ideológica del escritor Anton Szandor Lavey. Este movimiento se desarrolla en tres países distintos: Finlandia, donde aparece la banda Beherit, que en 1990 lanza su demo debut Seventh blasphemy, pero es al año siguiente cuando logra consolidarse con su disco The oath of the black blood, pues este posee un sonido peculiar desde la rítmica y su voz, además de una portada simbólica para el nuevo Black Metal. También desde Finlandia aparece la agrupación Impaled Nazarene con su demo Shemhamforash (1991), en clara alusión a la misa negra moderna; luego están sus Ep´s Goat pervertion y Satanic masowhore, y por último su disco Tol cormpt norz norz norz; más tarde se alejaron de Black Metal para devenir en algo confuso que dieron en denominar Industrial Cyberpunk Sadometal. Dos bandas, pues, representantes de este país y que se constituyeron en el principal enemigo de las legiones del Black Metal noruego.

Luego nos trasladamos a Estados Unidos, donde aparece Profanatica, una banda que desde 1990 publicó una serie de demos y Ep´s, manteniéndose eso sí al margen de una corriente comercial, a excepción de un material producido por la Osmose Production de Francia en split con la agrupación colombiana Masacre. Desde Canadá, la banda Blasphemy mostró un sonido fuerte con tendencia a la velocidad; en 1989 salió su demo Blood upon the altar, y luego su excelente primer disco Fallen angel of doom (1990). Vale destacar que algunas de estas bandas luego se inclinaron por otros géneros, dejando apenas en la memoria esos discos que se convirtieron en clásicos del Black Metal.

Y al hablar del Black Metal moderno es imposible dejar de lado una banda extremadamente original, y que por lo mismo permaneció al margen de los movimientos más importantes dentro del Black de los noventas. Master´s Hammer, de República Checa, en 1987 lanza su demo The ritual murder y en 1990 su primer disco llamado Ritual; en 1992 publicaron The jilemnice occultist, con una voz impregnada de opera y una musicalización en nada similar ha lo realizado por otras bandas a la fecha, con profundas raíces de la magia negra tradicional europea.

Una vez iniciada la década del noventa, la escena se hallaba ya un poco convulsa en Noruega, con algunos demos circulando y uno que otro concierto. Una vieja banda que venía trabajando en solitario desde 1983, en una escena casi inexistente, era la agrupación Mayhem, la cual publicó tres demos rotundos y agresivos que sonaban lejanos de lo que comercialmente se denominaba Metal. Ya en el año 1988 surgió Darktrhone, con un demo titulado Land of frost y otros tres demos más; en 1990 grabaron su primer disco bajo el nombre Souls of journey, pero si realmente nos abocamos a lo que es Black Metal en sí, podemos tomar como primer disco el titulado A blaze in the nordic sky (1991), donde dejaron sentir los primeros influjos de lo que mundialmente conocimos como Nordic Black Metal.

En 1990 aparece una banda llamada Immortal con un primer demo titulado The northern upins death; en 1991 renace Burzum, con su Demo I, liderado por el conde Grishnackh. Para 1992 la escena Black Metal de Noruega ya hacía efervescencia, aunque a baja presión. En ese año aparecen obras cumbres del género: Burzum saca su primer disco, el cual es autotitulado; Immortal el Diabolical fulmoon mysticism, un disco devastador nunca superado ni por ellos mismos; además, surgen nuevas bandas, como Emperor con un demo titulado Wrath of the tyrant, y Satyricon con su demo All evil.

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