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BLACK METAL

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Por: Ángel López Santizo

Hablar de Black Metal es hablar de 25 años de historia, de una serie de redes que se entretejen y cruzan hasta conformar lo que hoy se denomina como tal. En un inicio el género nada tenía que ver con lo que musicalmente hoy se reconoce con dicho nombre; como todo género está construido de fragmentos, y las tres bases principales de éste fueron las bandas Venom, Bathory y Mercyful Fate.

Los creadores indiscutibles del nombre y el concepto son los ingleses de la agrupación Venom, quienes en abril de 1980 sacan su primer demo titulado Demon, con un sonido totalmente diferente a lo que a la fecha se había denominado como Metal, con una voz desgarrada y una musicalización al límite de la estridencia, pero sobre todo con una temática abiertamente satánica, exaltando los valores de la parte más oscura de la naturaleza humana, de esa naturaleza real y densa que por siglos había sido negada por las doctrinas impuestas.

En 1981 vendría su primer disco titulado Welcome to hell, pero no sería sino hasta el año 1982 que aparecería el mítico disco Black metal, naciendo así el nombre para un nuevo género que marcó al Metal de finales del siglo XX. A partir de ese momento el escenario estaba configurado, siendo el tema del mismo nombre un himno para las legiones de fans que fueron apareciendo a lo largo y ancho del continente europeo y, poco después, fuera del mismo.

Siguiendo la línea musical y temática de la banda antes mencionada, empezaron a salir nuevas bandas, como Possessed, Sodom, Destruction. No tardó en expandirse el género por América, naciendo bandas como Sarcófago, Slayer y Sepultura. En la actualidad estas bandas son conceptualizadas como Thrash Metal, lo que musicalmente no deja de ser cierto, pero líricamente falso, pues si se escuchan los discos de Venom, es posible observar la clara tendencia a un ritmo de Metal en la misma dirección. Básicamente lo que los hacía diferentes era la temática. Por citar un ejemplo, el demo Black metal night de Destruction, mientras que la temática del Thrash tenía una mayor incidencia en cuestiones de tipo social, siendo más heredero del Punk que de las corrientes de pensamiento anticristianas claramente notorias en las bandas ya mencionadas (para tener una idea real de la diferencia, escuchar los viejos discos de Atrophy o Exodus que son de los mejores exponentes de lo que realmente es el Thrash Metal), a lo que debemos agregar el hecho de que se trataba de una época en la que todo nacía y las líneas no eran tan definidas como en la actualidad, con lo que si bien no podemos catalogar a estas bandas en un 100 por ciento como Black Metal, sí como la raíz de lo que el mismo llegaría a ser.

En un lugar plagado por el perpetuo invierno, donde el canto de las Völuspas aún retumbaba en las negras bóvedas de la noche eterna, Estocolmo (Suecia), Västerort para ser preciso, se elucubraba el sonido que llevaría el nombre de Black Metal para el resto de los siglos. El señor Quorthon Set conformaba la banda Bathory, grabando dos temas de sesión, The return of the darkness and evil y Sacrifice, para la disquera Tiphon Gramophon, que los incluyó en su compilación Scandinavian metal attack, con lo que se dio a conocer lo más oscuro creado hasta esas fechas.

Fue hasta el año 1984 que aparece su primer disco, titulado homónimamente Bathory, luego vendría The Return... y en el año 86 la obra cumbre Under the sign of the black mark. El catalogar como Black Metal a la banda fue algo que vino de la critica, ya que según el propio Quorthon por su mente jamás cruzó tal cosa; es más, ni tenía idea del disco creado por los ingleses de Venom.

El aporte de Bathory es invaluable, ya que engrandece todo el bagaje de la cultura nórdica, impregnando al satanismo moderno de un gran influjo pagano, que en esos primeros discos no fue tan claro, pero que a partir del Blood fire death sería decisivo en el curso del Black Metal, derivando en lo que en los noventas se llamó Viking Metal, al agregar una fuerte carga de contenido épico y mitológico, su estilo y estética fueron quedando como señas del mencionado género.

Al igual como había pasado con la banda anterior, con Bathory salieron algunas agrupaciones que seguían sus lineamientos musicales. Encontramos así a otra banda legendaria: los suizos de Celtic Frost, quienes con un sonido crudo debutaron en 1984 con el trabajo Morbid tales; al siguiente año vendría Emperor´s return y To mega therion, pero quizá uno de sus aportes más decisivos sea el disco Apocaliptic rides, que, bajo el nombre de Hellhammer, lanzado ese mismo año, y en especial con el tema Triumph of death, dieron vida a una forma más lenta del género.

Por esos años y de forma más underground, aparecería un primer destello en la vieja y fría Noruega. Mayhem, banda fundada por un joven Euronymous, seguiría los pasos de las dos anteriores pero con mayor crudeza, en especial sus materiales más valuables Pure fucking armageddon y Deathcrush. Volviendo a Suiza, aparece otra banda de la misma línea y que de igual forma fue trascendental: Samael, con un sonido más técnico y fusionado al Doom, marcó la línea de lo que el Black Metal sería en los noventas.

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