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Para el 29 de junio de 1991 hace su aparición Twilight of the gods, un disco compuesto por siete depresivos temas sumidos en lo más hondo de la atmósfera vikinga. El título fue tomado de la opera del compositor alemán Richard Wagner (1813 – 1883); lo mismo había hecho con el disco anterior, tomado esa vez del inglés Gustav Holst (1874 – 1934), todo con el propósito de hacer una clara referencia a la música que por esos días más los influenciaba. Según se anunció entonces, esta sería la última producción de la banda. Algo que muchos de sus fans hubieran agradecido.
En noviembre de ese mismo año apareció por primera vez un single de la banda, el cual contenía tres temas del mencionado disco y la misma portada, mientras que en la contraportada se apreciaba una de las esculturas realizadas por Quorthon, titulada Yggdrasil, una clara referencia al Árbol del Mundo, mencionado en el libro de Las Eddas. Posteriormente aparecieron cuatro discos más, pero estos no llegaron a ser parte de la tradición musical de Bathory, o al menos no fueron del agrado de sus fans más férreos. El primero de estos fue Octagon (1995), el cual tiende casi en definitiva hacia el thrash metal y a una temática totalmente alejada a lo clásico de la banda; algo que les generó más críticas aun fue el cover que realizaron de Kiss, pues los seguidores consideraban que una banda tan innovadora no podía incurrir en esto.
El 9 de octubre del año 2001 aparece un nuevo disco, dado que los que surgieron en el intermedio eran producciones grabadas años atrás; se trató entonces de una mezcla entre thrash y viking metal en la que intentaron resumir todo su material dentro de temas nuevos. Entre noviembre de 2002 y marzo de 2003 aparecerían los discos, en su versión en LP como disco doble y en vinilo transparente, Norland I y II, donde por primera vez Quorthon ejecuta realmente todos los instrumentos. Trabajos que representan la más completa re-visitación al mundo vikingo, tanto musical como lírica, y que el mismo Quorthon presentó como el final de Bathory, aunque la disquera continúa fabricando dólares con un sin fin de compilaciones hechas con portadas absurdas que, sin lugar a dudas, ofenderían la estética y la imaginación del fundador de la banda.
Hablar de Quorthon y limitarnos al metal sería limitar en mucho a un hombre que nunca conoció los límites, un artista que supo interpretar que el arte habita en los lugares más insospechados. Al margen de la banda que lo consagró, este hombre hizo otra serie de trabajos y aportes a la cultura universal: estuvo de forma permanente trabajando como miembro de la orquesta filarmónica de Estocolmo, y dedicó parte de su vida a la pintura y a la escultura.
Quorthon siempre afirmó que la agrupación que lo inspiró a tocar fue Kiss; de hecho, el primer tema que aprendió a tocar fue Cold gin, de esta banda norteamericana. “Dejé de escuchar a Kiss a finales de los setentas, pero sin importar el costo yo compraría cualquier cosa relacionada con ellos de los viejos tiempos”, afirmó en una entrevista publicada en la edición 24 de la revista Heavy Metal Subterráneo.
Durante 1993 decidió retomar sus influencias de bandas legendarias, como Black Sabbath, Mountain y Sex Pistols. En 1994 publicó un EP promocional con tres temas de rock y para septiembre de ese mismo año su primer disco, al que llama precisamente Album, el cual contiene un total de diez temas. En esta producción se permite la libertad que dentro de su banda no podía tener, llegando incluso a sonar grunge en algunas partes. En 1997 publica un nuevo EP con cuatro temas titulado When our day is trough; el 17 de junio de ese mismo año sale el disco doble Purity of essence, con un total de 22 temas originales y el cover One of those days de Max Jupiter, en cuya portada pone una de sus pinturas.
Siguiendo con esa faceta distinta y controversial para algunos seguidores del metal, Quorthon, además del rock, incursiona en el campo de la música gótica durante el año 2004. Junto a Jennie Tebler (ex Lake of Tears), vocalista, se dedica a la realización de toda la parte instrumental de un proyecto que fue conocido bajo el nombre de su compañera de fórmula. Este material nunca se publicó, salvo el single Silverwing, que vio la luz en abril de 2005 y está compuesto por dos temas, y Between life and death, publicado en septiembre de 2006 con igual cantidad de canciones.
En una entrevista dada a la revista Kill Yourself, Quorthon afirma que en los últimos años de su vida estaba dedicando más tiempo a la literatura y a la pintura que a la música, una parte de su trabajo a la que desafortunadamente no se le ha prestado suficiente atención y que, al igual que sus discos, ya hace parte de su legado. El 7 de junio del año 2004 Quorthon murió víctima de un paro cardiaco en la ciudad de Estocolmo a los 39 años de edad.
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