CRUDO Y SIN CONTRADICCIONES
Texto y fotografías: Juan Camilo Arboleda
Si bien por un momento pareció una contradicción o una muestra de flaqueza, quedó claro que no era ni lo uno ni lo otro. Cuando Nargaroth escogió interpretar Freezing moon, la canción de una banda que a modo de rumor de pasillo se ha dicho que no era de sus afectos, quedó desmentida de manera tajante tal especulación.
También sorprendió gratamente a los asistentes a este concierto que se realizó en Medellín el 25 de abril en el Teatro Matacandelas, al que asistieron alrededor de 280 personas, cuando la banda tocó otro cover, pero esta vez de una banda que desde hace años se sabe que ha sido digna de su afición: Burzum, con la canción War.
Y no hay contradicción porque esa es la intención de “Ash” (apodo más reciente que tomó René Wagner) desde hace varios años cuando decididamente salió a decir que no pertenece a idea política alguna (entiéndase la acusación con el nacional socialismo). Y eso llevó a la extrañeza de los que presenciaron el concierto, porque conocían el historial que se mueve alrededor de este fundador y vocalista de Nargaroth, cuando su guitarrista Charoon comenzó a interpretar ese himno de Mayhem y luego el resto de la banda lo siguió hasta el final.
De allí que sea posible entender que la canción The day Burzum killed Mayhem (la gran ausente de la noche) no sea necesariamente una apología al hecho mismo sino un rescate de la historia que, indefectiblemente, dividió en dos el transcurso del metal a partir de 1993.
El concierto fue un constante culmen, una cima sin caída o un abismo sin regreso, como usted quiera. Todo se mantuvo al borde porque por fin esta ciudad (lo mismo que pudo hacer Cali y Bogotá) gozó y revivió lo que era tener una banda internacional en sus tierras. Luego de años de menosprecio y de ausentismo, Medellín sintió nuevamente lo que era un gran concierto con una banda foránea. |