.: Especiales
.: Cultural
.: Editorial

.: Noticias
.: Banda del mes
.: Banda nacional

.: Recomendados
.: Programación
.: Descargas

.: Enlaces
.: Quiénes somos
.: Contacto
     
 
 

BAJALAVOZ

Altavoz 2007 es historia. Unos dicen que buena, pero otros, bastantes, dicen que no tanto. Desde varios puntos lo visto y escuchado en esta edición superó lo que se había ofrecido en años anteriores, no solo por la cantidad, sino, y esto tal vez es lo que en el fondo termina importando, por la calidad de las bandas invitadas.

Traer a una agrupación trascendente como Sepultura fue la manifestación de la voluntad puesta por la organización para ofrecer un espectáculo digno, donde tanto el público como las agrupaciones pudieron disfrutar del entorno propio de un Festival. Aunque no de la mejor manera.

Se abona el anunciar con suficiente tiempo de antelación la programación del festival en los medios de comunicación, lo cual es un punto a favor de la logística general del evento; a diferencia de ediciones anteriores, se vio mejor, más organizada, más estricta y en algunos casos, y dispensarán los amigos de la Administración Fajardo, -que es al fin y al cabo la responsable del evento-, más abusiva.

El orden no puede confundirse con el exceso, y mucho menos cuando se habla de un evento público al que confluyen todo tipo de personas motivadas por la música. Como suele ocurrir cuando se asiste a un evento de esta clase, de las personas encargadas de la logística se espera, tanto dentro como fuera del sitio del evento, orientación y, sobre todo y por encima de todo, respeto.

No fue necesario esperar el balance, ni posteriores encuentros con el público asistente para escuchar las voces que pedían una reestructuración parcial del festival, pues consideran que Altavoz no solo se sigue mirando como un intento fallido por emular a Rock al Parque, sino porque en términos generales a la Administración Municipal, representada por Metrojuventud, le sobra corazón pero carece de razón.

Incomodó al público y a las bandas participantes, invitadas y clasificadas, que las personas encargadas de la seguridad del evento se pasaran en el trato desdeñoso y mal administrado en la entrada, la salida, el camerino, el ingreso a tarima, en el lodazal de la prensa. Se asume que la seguridad está para cuidar y no para espantar ni para escudarse en su escarapela e irrespetar a los miembros de las agrupaciones invitadas, tal y como ocurrió en Altavoz 2007.

Además, si bien es cierto que no es responsabilidad de la organización el complicado estado del tiempo que acompañó al festival el presente año, sí es su obligación buscar espacios adecuados para la presentación de las agrupaciones, donde tanto ellas como los asistentes puedan interactuar en condiciones dignas, que se diferencien en mucho del potrero camuflado en barrizal en que se convirtió aquel espacio amplio y abierto conjunto al estadio Cincuentenario.

PESE A LAS DIFICULTADES, A LAS INCONSISTENCIAS Y A LAS QUEJAS ESTE AÑO HAY QUE DECIR, SIN TEMOR A EQUIVOCARSE, QUE LAS COSAS MEJORARON, QUE ALTAVOZ 2007 FUE UNA MUESTRA DEL FORTALECIMIENTO QUE AÑO A AÑO HA VENIDO ALCANZANDO ESTE FESTIVAL.

No es la primera vez que el tema del lugar en que se desarrollan los conciertos se menciona, pues ya son varias las ocasiones y los medios que se han pronunciado sobre este particular. Desde años anteriores, con el ánimo de que al rock se le otorgue en la ciudad el lugar y el trato que se merece, se ha pronunciado a viva voz, desde diferentes frentes, la necesidad de crear en Medellín un espacio acondicionado y ajustado para la realización de conciertos masivos.

Resulta insensato que actualmente se invierta una buena cantidad de dinero del erario público en la construcción de las pirámides de la avenida Oriental, muy llamativas pero poco funcionales, y no se piense, por ejemplo, en la construcción de un escenario de grandes dimensiones para la realización de eventos culturales.

Así pues, pese a las dificultades, a las inconsistencias y a las quejas –muchas de ellas con algún fundamento- este año hay que decir, sin temor a equivocarse, que las cosas mejoraron, que Altavoz 2007 fue una muestra del fortalecimiento que año a año ha venido alcanzando este festival. Sin embargo, en beneficio del rock local y la cultura de la ciudad, falta un direccionamiento más coherente y menos amañado, como pudo notarse en las eliminatorias; falta delegar mejor y pensar de manera integral la propuesta, pues así como se habla de cultura, se requiere de un trato cívico, con sapiencia y respeto desde la seguridad, desde la habilitación de los espacios, desde la ejecución del evento, desde los parámetros que lo conforman, desde la comprensión y el conocimiento para no ofrecer dádivas o favores; falta que la propuesta sea más coherente con lo que dice ofrecer y sea mejor ejecutada, por encima de todo.

:. Escriba sus opiniones o/y cometarios al correo electrónico contacto@melodiasenacero.com o a través de la sección Contacto .:

 
Ediciones anteriores
  · La inutilidad de la viabilidad
· In memoriam
· Somos violentos
· La iglesia y sus propios demonios
· Capitalismo y Metal
· Realities abajo