.: Especiales
.: Cultural
.: Editorial

.: Noticias
.: Banda del mes
.: Banda nacional

.: Recomendados
.: Programación
.: Descargas

.: Enlaces
.: Quiénes somos
.: Contacto
     

VINCE LOCKE: VISCERALIDAD Y ARTE

Ediciones anteriores
  · Elogio a la amargura
· Death magnetic. ¿El pasado en presente?
· Crípticos
· Rotting Christ
· Victor Raúl Jaramillo
· Colombia vivió, padeció, exudó y gritó Iron Maiden
 
 



Por: Jenny Giraldo García

Ilustraciones: Vincent Locke

Ríos de sangre y vísceras esparcidas por el suelo. También seres desfigurados y mutilados que exponen astrosamente sus órganos y huesos son elementos comunes en la obra de Vincent Locke, un ilustrador norteamericano que por la agresividad y contundencia sin tapujos de su trabajo terminó unido a la banda de death metal Cannibal Corpse, para quienes ha pintado gran parte de sus carátulas.

Locke, quien comenzó su carrera como ilustrador de cómics en 1986, ha sido reconocido por su trabajo con la tinta y la acuarela, siendo esta última la técnica elegida para plasmar no solo las carátulas de Cannibal Corpse sino también agresivas imágenes que han sido llevadas a las camisetas de la banda. Y es precisamente gracias a su habilidad con la acuarela que ha logrado el dramatismo característico de sus pinturas, donde cuerpos cadavéricos viven muertos y se exponen tan naturales como grotescos.

Los tonos cálidos, aquellos que producen la sensación de aridez, de paisajes desérticos, estériles, tienen mucha relevancia en sus pinturas. Sunset, para la muestra, es una de esas acuarelas en las que se funden los naranjas con los amarillos en un fondo en el que sobresalen chimeneas humeantes que son dejadas atrás por el cuerpo raquítico de una mujer desnuda. Sunset: atardecer, ocaso, el fin del día, el momento en que la luz deja de brillar para dar paso a las tinieblas, esa es la obra de Locke, ilustrador freelance que vive de mostrarnos sin aspavientos los cuerpos degradantes que se pasean vivos sin ocultar su avanzado estado natural de descomposición.

Una de las agrupaciones que ha permitido destacar un poco más el trabajo de este artista es Cannibal Corpse, quien acostumbró a su público a ver en la carátulas de sus discos las desgarradoras y sanguinarias imágenes creadas por él. Algunos de los trabajos ilustrados por Locke son Eaten back to life (1990), Butchered at birth (1991), Gallery of suicide (1998), Blood thirst (1999), Worm infested (2003) y Kill (2006). Esta larga lista culmina, por ahora, con el trabajo Evisceration plague, el cual sale al mercado en febrero de 2009 y en cuya carátula podrá encontrar la línea, el color, la textura y la fuerza propia de Vince.

Los alemanes de la banda de death metal Rademassaker, cuya tendencia lírica se mueve entre el death y el gore, también ha usado la propuesta pictórica del ilustrador. Pero no ha sido solo el death metal el beneficiario de la obra gráfica de Locke. Uno de sus cómics, A history of violence, fue llevada al cine por uno de los más importantes directores del cine independiente norteamericano: David Cronenberg. Él, al igual que Locke, hace del ser humano un ser físicamente aterrador, reflejando en ello el horror que vive en su interior. Y en otra expresión artística, Weston Ochse, un joven autor de horror, buscó a Locke para que diseñara la carátula de su segunda novela, Recalled to life, para la que pintó una acuarela en la que una adolorida mujer es la protagonista.

Las de Vince Locke son pinturas apocalípticas en las que el horror, el descuido, el espíritu batracio, la explosión de lo más putrefacto del ser humano sale a la luz a través de figuras dantescas. Son formas y colores vomitivos, intensos, cargados hasta la saciedad de la inmundicia que reina en el planeta habitado por omnívoros que ocultan su miseria tras rostros indiferentes. Esa miseria oculta la ve Locke, y la retrata de forma descarnada, sin maquillarla.

Para conocer más sobre Vince Locke visite su sitio web: Vincelocke.com


 

Las de Vince Locke son pinturas apocalípticas en las que el horror, el descuido, el espíritu batracio, la explosión de lo más putrefacto del ser humano sale a la luz a través de figuras dantescas.